Mikaela Shiffrin es la esquiadora alpina más condecorada de la historia. Desde que subió por primera vez al podio con solo 17 años, su madre y entrenadora, Eileen Shiffrin, ha estado siempre a su lado. Juntas han atravesado pérdidas devastadoras y lesiones que han amenazado su carrera, pero juntas han vuelto más fuertes, unidas por un vínculo inquebrantable.
