No hay nada como sacar unas zapatillas de la caja por primera vez: el olor a nuevas hace que los fanáticos de las zapatillas se vuelvan locos. Pero a las zapatillas les pasa de todo en cuanto pisan la calle: rozaduras, manchas, salpicaduras... y por supuesto, suciedad. Entonces, ¿cómo puedes limpiar tus zapatillas y mantenerlas en perfecto estado?
Si quieres aprender unos cuantos trucos, échale un vistazo a nuestro proceso paso a paso. Y para saber cómo lavar tus zapatillas en la lavadora, y cómo limpiar zapatillas de lona o de ante, desplázate hacia abajo.
INSTRUCCIONES DE LIMPIEZA
Para limpiar las zapatillas, sigue estos pasos:
PASO 1: PREPÁRATE
Una vez que tengas todo lo necesario, ya puedes preparar tus zapatillas para limpiarlas.
- Ponte unos guantes y coloca las zapatillas sucias en una bandeja o sobre una toalla.
- Para empezar, quita los cordones a las zapatillas.
- A continuación, introdúcelos en el recipiente de agua con lejía. Frota suavemente los cordones con la mezcla de lejía durante un par de minutos. Déjalos en remojo a un lado. Nos ocuparemos de ellos más tarde.
- Con el cepillo de cerdas suaves, elimina la suciedad del exterior de tus zapatillas. Usa un cepillo de dientes para llegar a las zonas más pequeñas de las mismas.
- Una vez que hayas acabado con el exterior, usa un cepillo de cerdas duras para eliminar la suciedad de la suela de goma de tus zapatillas.
- Tras eliminar todos los restos de suciedad, introduce la horma para medias o calzado en las zapatillas para así conservar su forma mientras las limpias.

PASO 2: CÓMO LAVAR LAS SUELAS
La suela es la parte de las zapatillas que está en contacto con el suelo mientras caminas. A la hora de limpiar tus zapatillas, recuerda que puedes necesitar utensilios diferentes para limpiar determinadas zonas de las mismas. Para limpiar las suelas, usa un cepillo de cerdas duras.
- Humedece el cepillo de cerdas duras en agua templada. A continuación, añade el producto de limpieza al cepillo.
- Frota la suela. Las mismas ranuras de la suela te servirán de guía mientras la limpias.
- Si es necesario, usa la herramienta para eliminar la suciedad para llegar a las zonas de difícil acceso de la suela.
- Al mismo tiempo, limpia tus zapatillas con el paño de microfibra.
- Cuando hayas acabado con la suela, continúa limpiando el exterior de las zapatillas.

PASO 3: CÓMO LAVAR EL EXTERIOR
El exterior de la zapatilla es la parte de la misma que cubre todo el pie. Usa el cepillo de cerdas suaves para limpiar esta zona de la zapatilla y no desgastar el material.
- Humedece el cepillo de cerdas suaves en agua templada limpia y añade el producto de limpieza o detergente.
- Frota la parte exterior de la zapatilla. Para mantener el material en buen estado, es aconsejable que limpies suavemente el exterior de la zapatilla.
- Dedica el tiempo necesario a limpiar manchas incrustadas.
- Usa el cepillo de dientes para limpiar manchas que se encuentren en zonas de difícil acceso.
- Al mismo tiempo, usa el paño de microfibra para eliminar la suciedad.

PASO 4: CÓMO LAVAR LOS CORDONES
Los cordones te permiten ajustar las zapatillas a tu medida y ponen el toque final para lucir un calzado deslumbrante.
- Saca los cordones del recipiente y escúrrelos. Verás que la suciedad se ha quedado en el agua con lejía y que tus cordones están resplandecientes.
- Coloca un paño de microfibra sobre la bandeja o la toalla que estás usando y pon los cordones encima.
- Dobla la toalla sobre los cordones y presiona para extraer cualquier resto de agua.

PASO 5: SECAR AL AIRE
El último paso en la limpieza de tus zapatillas es dejarlas secar.
- Coloca los cordones cerca de las zapatillas y déjalos secar al aire libre a temperatura ambiente, evitando que les dé el sol directamente. Este último paso puede tardar un poco, pero una vez que las zapatillas estén secas por dentro y por fuera ¡podrás volver a usarlas!
ZAPATILLAS PERFECTAS
Tanto si eres un amante de las zapatillas como si eres un recién llegado a este universo, limpiar las zapatillas correctamente es esencial para mejorar su funcionalidad y longevidad. Cuando limpies zapatillas blancas o de cualquier otro color, olvídate de la necesidad de que queden perfectas.
